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miércoles, 14 de diciembre de 2011

3 Visiones diferentes del mito

Jose Luis Puerto
 Somos Penélope que espera
En Ítaca al Ulises que soñamos.
Tejemos ilusiones en el cénit,
Al ocaso la vida destejemos.
Somos tal vez la mueca de los dioses,
Cualquier siniestra burla del Olympo.
Y ese porquero anónimo, inconsciente,
Lo reconocerá, mientras nosotros
No sabemos que llega.
* * * * * * *
En los andenes, el tumulto,
El tráfago inmediato de las gentes,
Ese ligero pálpito en la sangre,
Anuncia imperceptible
Una llegada próxima.
Tal vez el propio Ulises
Arribe a nuestra casa,
Tras larga, accidentada peripecia,
A habitar entre nosotros.


LA ESPERA
Este nos cuenta la Odisea desde el punto de vista de Penélope. Cuenta como cada cénit teje y en cada ocaso desteje lo tejido mientras espera por su amado Ulises que se ha marchado a Troya. En la segunda parte del poema se nos dice que se avecina una llegada y que está en un andén esperando a Ulises, perdida entre la multitud, esperando a que llegue pronto su amado tras su accidentada peripecia.
En resumen, se cuenta la incertidumbre que sufre Penélope esperando a que su amado llegue sano y salvo.


PENÉLOPE Y SU MUDANZA de Marina Aoiz
¡Ay, Ulises, cómo duelen
los silencios del agua!
Besa el sol una caracola
abandonada en la playa.
En su espiral
se enredan cada tarde
las sombras de tu ausencia.
Cuando otros brazos
te hacen la noche menos larga,
crece mi tela de araña.
Yo bebo una pócima amarga
y las espinas de mis dedos
destejen la distancia.
Ulises, qué dolorosos

los silencios del agua.

He representado mi papel con dignidad.
Abandonado entre las matas de ilagas
el vestido de seda salvaje,
el de Mujer Araña. Ahuyento a pedradas
La caterva de sarnosos pretendientes.
¡Al fin libre! Ya no espero nada.
Ni a nadie.
La tarde lame mi piel salada.
Ser sola es mi auténtica Odisea 



INTERPRETACIÓN FEMINISTA
En este poema Penélope manifiesta su malestar por la larga espera a su amado, por lo que se libera de su espera, por lo que cambia su forma de pensar (mudanza).
Aoiz cambia la típica imagen de una Penélope que lamenta la ausencia de su amado (hecho que hereda de las Cantigas de amigo de la literatura gallego-portuguesa) por otra que se autolibera de esa espera.
La nueva Penélope se coloca en el centro da acción sustituyendo al tema Ulises. Creando un "yo" literario.


MENSAJE EN UNA BOTELLA de Federico J Silva
 mensaje en una botella
no regreso penélope
no vuelvo a ti
amada en otro tiempo penélope
a tu fatal hilado
a tu devanar infernal
aquí me trajo el viento
benévolo y el oleaje
de los dioses indulgentes
aquí de nada carezco
lo que te di tuyo es
aquí ungido me veo por aceite

 y con perfumadas vestiduras
aquí me dan palabra
de inmortalidad juventud
purpúreo néctar ambrosía
mejor café
ella divina entre las diosas
de elevado espíritu
superior a ti en semblante
y en su talle
me lleva a sus ocultos aposentos
me introduce en la profunda cueva
encontramos en el amor contentamiento
y no padezco soledad de ti.


VIAJE COMO PLACER
Este poema es íntegramente un mensaje que Ulises mate en una botella y tira al mar aguardando de que llegue algún día a manos de Penélope. En el Ulises le dice que no piensa volver, que se encuentra en una mejor situación, que ya no le hecha de menos, que donde está es todo maravilloso y que ha encontrado otra mujer que no le hace añorar a Penélope ni a Itaca. También rechaza a su hijo Telémaco el cual ya no le interesa. Esta es una versión machista, todo lo contrario que la anterior.

martes, 13 de diciembre de 2011

Mito de Ulises en la actualidad

Paco era un hombre fuerte y joven que vivía en la ciudad pesquera de Cádiz .Trabajaba en uno de los barcos pesqueros que iban a faenar durante 3 meses seguidos a las peligrosas costas de Somalia.Tenía una novia muy guapa ,cariñosa y simpática llamada Matilde llevaban ya 7 años juntos viviendo en una misma casa con su mascota: Misifú el mejor amigo de Paco.Habían decidido casarse el 20 de mayo del 2012 en una enorme y alucinante boda.

Paco se tenía que ir en Febrero y no volvería hasta finales de Abril,pero después tendrían todo el mes de mayo y la mitad de Junio para estar juntos.


Entonces Paco embarcó hacia las costas Somalíes muy feliz y deseando acabar ya el viaje para poder ser feliz. Pasaron  semanas de relativa tranquilidad pescando, pero a mediados del 2º mes llegaron los temidos piratas Somalíes el primer día que los vieron estaban como vigilando o viendo los barcos que por allí había eso si armados con sus metralletas.A los Paco estaba un poco temeroso y no pudo dormir. Tres días después  las horribles pesadillas de Paco se hicieron realidad, una veintena de piratas rodearon el barco subidos en 4 lanchas, tenían escaleras y subieron sin el menor apuro .En la tripulación cundió el pánico empezaron a correr de un lugar para otro,los Somalíes estaban persiguiendo y atando y amordazando a Paco y sus compañeros, pero el capitán que siempre llevaba una pistola con él,cometió el error de disparar a un pirata,le dio en la pierna y soltó un fuerte grito, entonces todos sus compañeros cogieron las metralletas y empezaron a tirotear al capitán, no pudo hacer nada por librarse y le mataron enseguida.
Mantuvieron a la tripulación amordazada 1 semana y apenas les daban de comer y beber. Cuando vieron que los ánimos y las fuerzas de Paco y sus compañeros eran apenas inexistentes les dejaron moverse por el barco aunque con una vigilancia continua, los piratas no hacían nada y todas las tareas las tenia que hacer obligatoriamente la tripulación esto duró 7 meses durante los cuales Paco se enamoró con su compañera Laura y comenzaron una pequeña relación pero solo duró dos meses porque Paco se sentía demasiado culpable por ponerle los cuernos a Matilde. Un día de agosto llegaron los militares españoles, estos disparando al aire echaron a los piratas del barco y la tripulación fue liberada.


Cuando Paco llegó a Cadiz después de numerosas entrevistas y más cosas fue a su casa y no estaba Matilde, la llamaba continuamente y no contestaba.Entonces fue a casa de sus padres,allí la encontró y Matilde le dio la amarga noticia de que en su ausencia había conocido una persona muy especial,en teoría más que el,le dijo que ya había anulado la boda y que quería empezar una nueva vida que lo sentía por él preguntó si al menos podía quedarse con el gato y su ex novia contestó que se había puesto muy enfermo el día en que le secuestraron y el pobre,falleció  .

domingo, 11 de diciembre de 2011

Influencia del mito de Ulises en la literatura

DESPUÉS DE HOMERO
En el Áyax de Sófocles, se narra cómo, a la muerte de Aquiles, Odiseo hereda sus armas. En la disputa por tan preciado trofeo prevalece por sobre Ayax Telamonio, principal guerrero de los griegos mientras Aquiles estuvo fuera de la batalla. Esto no sólo simboliza la importancia del personaje, sino el cambio del paradigma de héroe y, por lo tanto, de los valores. El héroe principal ya no es el guerrero más valiente y esforzado, quien más se destaca en la batalla, sino el más inteligente, quien es capaz de obtener mayores resultados con menores sacrificios.
En La Divina Comedia Odiseo y Diomedes comparten castigo en el octavo saco donde son castigados por haber profesado astutos y fraudulentos consejos sin reparar en consecuencias. Y, sobre todo, porque no permaneció en Ítaca sino que se hizo de nuevo a la mar, franqueando incluso las columnas de Hércules, hasta que una inmensa ola los hunde. Es una prueba más del poco aprecio de la Edad Media por Ulises. Sólo en el Renacimiento se conocerá la Odisea en el texto original griego y comenzará un redescubrimiento de Ulises. Una muestra de ello se encuentra en el hecho de que en Os Lusíadas de Luís de Camões se atribuye a Ulises la fundación de Lisboa.
Ulises reaparece en pinturas  y dramas  del  Renacimiento y del Barroco, bien como un hábil  político, bien como un símbolo del hombre prudente, asaltado por las  tentaciones, pero  capaz de  lograr el regreso salvador. Como ejemplo de esas dos imágenes, respectivamente, Troilo y Crésida de Shakespeare y las obras de Calderón: El mayor encanto  amor y Los encantos de la culpa. Las dos piezas calderonianas se centran sobre cómo Ulises escapa de los voluptuosos hechizos de Circe. En el romanticismo resurge la silueta de Ulises corno el Viajero inquieto,  explorador del más allá, sombra dantesca más que homérica en el poema de Tennyson,  Ulysses  (1833). 


A PARTIR DEL SIGLO XX
• El griego Constantino Cavafis escribe un importante poema, Ítaca, en que —dirigiéndose al lector— explica que no espere nada de Ítaca a su vuelta: el propio viaje será lo más interesante.
También, En la Odisea de Katsantsakis (1938), el escritor cretense nos da una nueva visión de Ulises como el héroe de un peregrinaje arduo y múltiple, en pos de una nueva existencia, con ansias de crear una nueva sociedad más justa. Seferis, otro griego, escribe un poema titulado Sobre un verso antiguo (1931) que evoca a Ulises como el gran compañero del viajero griego, camarada marino de gran corazón, que surge en los momentos arduos de la existencia para dar ánimos al poeta.



• James Joyce dio el nombre latino de Odiseo a su Ulises, donde relata el paso por Dublín de su personaje principal, Leopold Bloom y de Stephen Dedalus —ambos, álter egos del autor: Leopold (Joyce viejo) y Stephen (joven)—, durante un día cualquiera, el 16 de junio de 1904. El título alude al héroe de la Odisea de Homero. Existe todo un sistema de paralelismo (lingüísticos, retóricos y simbólicos) entre las dos obras (por ejemplo, la correlación entre Bloom y Odiseo, así como la que existe entre Stephen Dedalus y Telémaco).







• El italiano Giovanni Pascoli incluye en una de sus obras un largo poema titulado L'ultimo viaggio, en que se ve a Ulises volviendo a hacerse a la mar hasta morir.








• La novela de 1961 Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos retoma las peripecias de un Odiseo moderno contadas en un estilo narrativo muy inspirado en el Ulises de James Joyce.

MITO DE ULISES

MITO DE ULISES

Ulises -Odiseo en griego- tuvo un papel muy importante en la Guerra de Troya, sobre todo cuando se requería prudencia, diplomacia y espionaje. Era rey de Itaca, hijo de Laertes y Anticlea. Su esposa se llamaba Penélope y tenían un hijo: Telémaco.
Su perro Argos siempre lo acompañaba durante la caza y lo reconoció a su regreso.
El mayor enemigo de Ulises era Poseidón, dios de los mares.
Ulises fue siempre ayudado por su protectora Atenea, diosa de la sabiduría.


ISMARO

Cuando los Griegos consiguieron la victoria en Troya, Ulises se embarcó con sus soldados en doce naves para retornar a Itaca. Durante días se extraviaron a causa de la niebla y tormentas por lo que sus víveres y vino casi se habían agotado. Estaban cerca de Ismaro, lugar protegido por el ejército de los feroces Cicones, cuando Ulises decidió desembarcar para conseguir nuevas reservas.
Llegados a la playa, cientos de sus hombres bajaron saltando de las naves y entraron a la ciudadela. Allí mataron a los hombres, arrastrando a mujeres y niños a la playa, mientras se llevaban vacas, ovejas y las cisternas llenas de vino para cargar en las naves.
Esa tarde volvieron los Cicones. De inmediato Ulises se dio cuenta que estaban rodeados y serían vencidos, de modo que volvió corriendo con sus hombres a las naves olvidándose del botín. Así remaron hacia alta mar, y recién cuando Ismaro no era más que una roca gris en la distancia, entraron los remos y se acostaron agotados en los bancos.



LOS LOTOFAGOS

Durante nueve días navegaron los 12 barcos, y recién el décimo día descubrieron tierra firme. Avistaron unas lomas con verde y flores que llegaban hasta el lejano horizonte. Ulises, encomendó a tres de sus hombres para que investigaran la tierra desconocida.
El sol ya había pasado su apogeo y bajaba hacia donde aire y tierra se encuentran.
Ulises estaba inquieto, sus hombres ya tendrían que haber regresado. Con ocho hombres partió hacia el interior. Más tarde se detuvo frente a unas casonas de adobe y allí sentados estaban los tres soldados con cinco hombres de piel oscura, los Lotófagos. Estos comían unas frutas del bosque que hacían perder la memoria. Mientras se acercaban y saludaban, uno de ellos les ofreció una fuente con loto. Cuando Ulises declinó la comida sus hombres se burlaron de él, pero Ulises hizo que se levantaran y los encaminó hacia la costa. Una vez embarcados los maniataron y partieron con un viento favorable hacia el norte.


POLIFEMO


La siguiente aventura tuvo lugar en la isla de los Cíclopes, gigantes con un solo ojo que habitaban unas cavernas con sus ovejas. Ulises llevó unos odres de vino y con algunos tripulantes se fue a reconocer la isla. En una caverna descubrió un grupo de ovejas, pero al rato apareció el dueño, el Cíclopo Polifemo. Este cerró la entrada de la caverna con una roca inmensa. Cuando encontró a los extraños, tomó y se tragó a dos de los hombres, y le preguntó a Ulises su nombre. “Me llamo: Nadie”, contestó él, ofreciéndole el pellejo de vino. Ni bien el gigante se durmió porque quedó bien borracho, Ulises, calentó la punta de una estaca en el fuego y se la clavó en el ojo a Polifemo. Este a los gritos le pidió ayuda a sus hermanos a quienes decía: “¡Nadie me está lastimando!”
Entonces los otros cíclopes pensaron que Polifemo estaba mal de la cabeza, que no pasaba nada y se fueron. Mientras tanto, Ulises sujetó a cada uno de sus hombres a la parte inferior de las ovejas y también él se tomó de la panza de un carnero. Cuando Polifemo dejó salir a su rebaño, los hombres escaparon.
Desde su nave Ulises insultó a Polifemo. Pero el dios Poseidón, padre de Polifemo, estaba furioso y dispuso que Ulises viajara perdido por el mar durante diez años.


EOLO

Luego de los horrores con el cíclope, Ulises tomó rumbo a la isla de Eolia. Aquí vivía Eolo, el señor de los vientos. Este acogió a Ulises y sus hombres hospedándolos durante un mes. Como regalo de despedida le dió a Ulises una bolsa de cuero que contenía todos los vientos. Eolo hizo soplar una suave brisa que rápidamente llevaría las naves a Itaca.
Al cabo de diez días ya estaban tan cerca que avistaron el fuego de los centinelas. Cuando Ulises se acostó a descansar en la cubierta, sus hombres fueron a curiosear lo
que tenía en la bolsa y al abrirla todos los vientos se escaparon en una violenta tormenta. La fuerza de los vientos arrastró a las naves hacia alta mar, alejándolas otra vez de Itaca.


LOS LESTRIGONES

Durante seis días remaron por el mar infinito, hasta que avistaron tierra. Era el país de unos caníbales gigantes, los Lestrigones. Ulises envió tres hombres a reconocer la zona, siguiendo un camino que los llevó a la ciudad. Una niña, hija del rey, les enseñó el camino y los acompañó hasta el palacio de su padre. Sin sospechar entraron los tres y se asustaron cuando la esposa del rey se acercó. Ella levantó a uno de ellos, ordenando que lo preparacen para la cena. Los otros dos huyeron hacia los barcos, pero más de mil gigantes los persiguieron. Estos lanzaron rocas enormes destrozando a hombres y naves. Solo se salvó el barco de Odiseo, que estaba anclado detrás de un acantilado.


LA ISLA DE CIRCE

Los vientos contrarios, que echaron las naves de Ulises sobre una costa en que encontró a la famosa hechicera Circe, que después de convertir a sus compañeros en toda clase de animales, le encantó de tal suerte a él, que olvidó que estaba casado con su querida Penélope; se casó con ella, y tuvieron un hijo, que se llamó Telégono. No obstante, merced a una hierba que le dio Mercurio, llamada «moli», escapó al hechizo de Circe, Circe le aconsejó a Odiseo que bajara al mundo de los fantasmas para preguntarle al vidente ciego Tiresías sobre cómo podría llegar a su tierra.


EL MUNDO DE LOS FANTASMAS

Aconsejado por Circe, Ulises, viajó al mundo de los fantasmas, el submundo donde permanecen las almas de los muertos. Ulises descendió en una gruta y cavó un pozo. Allí degolló a dos ovejas vertiendo la sangre en el pozo. Tiresías debía beber esta sangre para poder etomar brevemente su figura humana.
Tiresías advirtió a Ulises sobre los peligros en la isla Thrinakia, donde pastorean las vacas del dios Helios. No debían molestar a estas vacas, sino estarían en camino a la perdición.
En un momento desapareció Tiresías y en su lugar aparecieron otros fantasmas, también su madre Anticlea. Cuando también ella desapareció, Ulises abandonó el submundo y volvió a la nave.




LAS SIRENAS


Continuando su viaje Ulises visitó una vez más a Circe, quien lo alertó sobre otros peligros que le esperaban. El primero sería en la isla de las Sirenas, mujeres con cuerpo de ave quienes con su hermoso canto fascinaban a los marinos. Cuando estos ponían proa hacia la isla naufragaban en los acantilados.
Pero Odiseo llenó con cera los oídos de sus compañeros y ordenó que lo ataran al mástil
para poder escuchar a las Sirenas. Tan encantador era el sonido que tuvieron que atarlo con más fuerza. Recién cuando se alejaron de las Sirenas sus hombres lo soltaron y se sacaron la cera de los oídos.


CALIPSO
El décimo día fue arrojado sobre la playa de la isla Ogigia donde vivía la ninfa Calipso. Durante siete años lo hizo permanecer en la isla. Pero luego Hermes fue enviado por los dioses hacia la isla para liberar a Ulises. Cuando la ninfa se enteró que los dioses habían decidido liberar a Ulises para que regresara a su casa, se puso a llorar desconsoladamente. Pero por temor a los dioses ella prometió dejarlo en libertad.
Ulises construyó una balsa y Calipso le regaló cisternas con vino y bolsas de comida.
Ella hizo soplar un viento favorable y durante 17 días Ulises navegó por la olas hasta avistar tierra, el país de los Feacios.

LOS FEACIOS

Ulises llegó a tierra en la isla de Scheria, donde vivían los pacíficos Feacios. Lo ayudó Nausícaa, la hija del rey Alcínoo y la reina Arete. La princesa llevó a Ulises a ver a su padre. Este dió la bienvenida al invitado y le mostró su hermosa ciudad. Al anochecer Alcínoo invitó a Ulises a cenar.
Durante la cena Ulises relató sus formidables aventuras y habló de un deseo: regresar a su patria, Itaca.
Alcínoo ordenó a sus ayudantes la preparación de una nave para poder llevar a Ulises a Itaca.


DE REGRESO EN ITACA


Con la ayuda de los Feacios, Ulises pudo retornar a Itaca. Se encontró con la diosa Atenea, quien le aconsejó que se disfrazara de méndigo. Nadie lo reconoció salvo su perro Argos y así llegó a su palacio. Allí descubrió que varios pretendientes molestaban a su esposa Penélope. Ella nunca quiso creer que Odiseo podría estar muerto, pero ya no podía mantener los pretendientes a distancia. Anunció que se casaría con aquél que mejor supiera tensar el arco de su marido. Cuando el disfrazado Odiseo se acercó, los pretendientes se burlaron de él, pero asimismo pudo participar del torneo.
Odiseo salió ganador y a continuación se encargó de castigar a los pretendientes.
Al cabo de diez años de guerra y otros diez años de duros viajes Ulises finalmente llegó a su hogar. El fin de Ulises fue triste. Le habían predicho que moriría a manos de su hijo; esta profecía le inquietaba. Circe envió a Telégono en busca de su padre. Desembarcó con su tripulación en Ítaca; creyéndolos piratas, los quisieron rechazar los isleños.
Telégono mató accidentalmente a su padre con el aguijón de una raya. Llevó el cuerpo de vuelta a Eea, así como a Penélope, la viuda de Odiseo, y a su hermano Telémaco. Circe los volvió inmortales y se casó con Telémaco, mientras Telégono desposaba a Penélope, con quien fue padre de Ítalo.